Primer celo de una Shih Tzu: 5 errores que pueden ponerla en riesgo (y qué hacer en su lugar)
El primer celo de una Shih Tzu puede ser confuso. Evita estos 5 errores comunes para mantenerla segura, limpia y cómoda.

El primer ciclo de celo de una Shih Tzu puede pillarte por sorpresa: un día todo parece normal y, al siguiente, notas manchado, inquietud y un nivel de apego totalmente nuevo. La parte complicada es que los pequeños errores durante esta etapa pueden convertirse rápidamente en grandes problemas para tu perra (y para tu hogar).
A continuación, te mostramos cinco fallos comunes que cometen los dueños durante el primer celo de una Shih Tzu, y las formas sencillas y prácticas de evitarlos.
1) No reconocer las señales del primer celo de una Shih Tzu
Muchos dueños no se dan cuenta de que su Shih Tzu está en celo hasta que ya están lidiando con manchas en el suelo o con la atención inesperada de los perros del vecindario. Si detectas las señales pronto, puedes ajustar tu rutina antes de que todo se vuelva estresante.
Estate atento a:
- Vulva hinchada
- Secreción sanguinolenta o manchado
- Orinar con más frecuencia de lo habitual
- Cambios de comportamiento (más pegajosa, inquieta, ansiosa o más vocal)
Si alguna vez has notado que tu perra de repente pide salir más a menudo o se comporta “rara” durante unos días, el celo podría ser la causa. En cuanto sospeches que está en celo, planifica de inmediato una supervisión más cercana, actividades más tranquilas y una mejor higiene.
2) Dejarla suelta sin correa al aire libre
Este es el error que puede salir mal más rápido. Durante el celo, los machos pueden detectar a una hembra desde una distancia sorprendentemente grande, e incluso una perra normalmente obediente puede seguir el instinto en lugar de tu llamada.
Qué hacer en su lugar:
- Mantenla siempre con correa cuando salgas
- Permanece presente y atento (sin distraerte con el móvil)
- Evita los parques para perros y las zonas sin correa durante este periodo
No se trata de que tu Shih Tzu sea “traviesa”. Se trata de biología, y basta un instante para que ocurra un encuentro no deseado.



