Por qué los Shih Tzu lamen tanto: 7 razones comunes (y cuándo preocuparse)
Los Shih Tzu son famosos por lamer mucho. Descubre 7 razones detrás de este comportamiento, desde cariño hasta aburrimiento.

Si convives con un Shih Tzu, probablemente ya hayas aceptado que el lenguaje del amor de tu perro puede ser… lamer. Manos, caras, mantas, el sofá—y a veces incluso el aire. Los Shih Tzu lamen tanto por una mezcla de razones tiernas, divertidas y, en ocasiones, preocupantes.
1) Afecto y vínculo (el clásico “beso” del Shih Tzu)
Una de las principales razones por las que los Shih Tzu lamen tanto es simple: te adoran. Lamer es un comportamiento social que los perros aprenden desde pequeños, y puede ser una forma de decir: “Eres mi persona, me siento seguro contigo”.
Los Shih Tzu fueron criados para ser perros de compañía, así que la cercanía es, en cierto modo, lo suyo. Si tu perro se sube a tu regazo y empieza a lamerte los dedos como si estuviera comprobando que todo va bien, muchas veces eso es vínculo en tiempo real.
2) Búsqueda de atención (porque funciona)
La mayoría de los dueños no se da cuenta de lo rápido que los perros asocian acciones con resultados. Si lamer hace que te rías, les hables, los acaricies o incluso los apartes suavemente mientras haces contacto visual, tu Shih Tzu puede registrar eso como: “Éxito”.
Con el tiempo, lamer se convierte en un hábito porque consigue una respuesta de forma fiable. Incluso un “¡Basta!” puede resultar gratificante si lo que tu perro quería era tu atención.
3) Explorar el mundo a través del gusto y el olfato
Los perros no experimentan el mundo como nosotros. Tu piel lleva olores, rastros de lo que tocaste y pequeñas pistas de tu entorno—básicamente, un feed de noticias entero para tu perro.
Lamer es una forma en que los Shih Tzu recopilan información de cerca. Si alguna vez llegas a casa y tu perro empieza a lamerte las manos o los tobillos de inmediato, puede que esté “leyendo” por dónde has estado.
4) Autorregulación cuando se sienten estresados o ansiosos
Los Shih Tzu lamen tanto a veces porque eso les ayuda a calmarse. Los comportamientos repetitivos pueden ser reconfortantes para los perros, especialmente durante el estrés, la soledad o los cambios en la rutina.

