Perro mordiendo la base de la cola: qué suele significar (y qué hacer después)
Si tu perro sigue mordiendo o rascándose la base de la cola, podrían ser pulgas, alergias, infecciones, glándulas anales o estrés.

Tu perro se da la vuelta, empieza a morder la base de la cola y, de repente, no puedes pensar en otra cosa. Si pasa de vez en cuando, quizá no sea nada; pero si tu perro sigue mordiendo la base de la cola, normalmente es señal de que algo le molesta.
A continuación verás las razones más comunes por las que ocurre esto, además de lo que puedes revisar en casa para actuar rápido.
Perro mordiendo la base de la cola: por qué ocurre tan a menudo
La base de la cola es una zona propensa a la irritación. Es cálida, a tu perro le cuesta limpiarla bien y, por desgracia, es un lugar favorito para que los parásitos y los problemas de piel se agraven. Si alguna vez has visto a tu perro detenerse de repente en medio del juego para rascarse ahí como si no pudiera pensar en otra cosa, esa intensidad es una pista.
Pulgas (sí, incluso una puede ser suficiente)
A las pulgas les encanta quedarse cerca de la base de la cola, y el picor puede ser implacable. Algunos perros reaccionan con mucha fuerza a la saliva de las pulgas, así que una sola pulga puede provocar:
- Rascado o mordisqueo constante en la base de la cola
- Enrojecimiento e irritación de la piel
- Costras o zonas con aspecto seco y costroso
- Adelgazamiento del pelo o calvas
Si tu perro se muerde la base de la cola y además ves que se rasca con frecuencia en otras zonas, busca heces de pulga (pequeños puntitos negros) y comprueba si su prevención antiparasitaria está al día.
Infecciones de la piel por bacterias o levaduras
Una vez que la piel se irrita —ya sea por humedad, pequeñas heridas o rascado continuo— puede derivar en una infección. La base de la cola puede permanecer húmeda o rozada, lo que da a las bacterias o a las levaduras una vía fácil de entrada.
Las pistas que apuntan a una infección incluyen:
- Un olor fuerte en la zona
- Supuración, piel húmeda o zonas engrosadas
- Más enrojecimiento o hinchazón
- Tu perro parece cada vez más incómodo con el tiempo



